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“La capacidad y voluntad de las personas para
tomar iniciativas se deriva de la tensión
entre la exigencia y las disciplina: La
primera actuando como fuente de energía y la
segunda transformando esa energía en
actividad tangible y limitada en el tiempo”
Sumantra
Ghoshal
RESUMEN
Cada
día nuestro planeta tierra se sigue
deteriorando, contaminándose, sonmuchas las especies que van
desapareciendo lentamente y nuestro futuro se
percibe incierto ante la socavación explotación
del hombre en busca de riquezas, poder , a
costa de ir destruyendo al planeta, sin
preocuparle cómo ello nos afecta y cómo éste
contraataca. En este escrito se presentan algunos
estudios que al respecto nos invitan a
reflexionar nuestro comportamiento y a prever
consecuencias más nefastas.
CONSIDERACIONES,
ALCANCE
Es muy importante que vayamos cada vez más tomando
conciencia del lo que representa tanto para
nosotros como para las futuras generaciones el
deterioramiento, contaminación del ambiente y
la manera como éste contraataca afectándonos
seriamente, originándonos muchas enfermedades
y hasta conllevarnos a la muerte.
Al respecto Jeffrey
D. Sachs comenta, que con
el aumento de las poblaciones, el crecimiento
económico y el cambio climático, nos
enfrentaremos a la intensificación de sequías,
huracanes, tifones, fenómenos de El Niño,
presiones sobre el agua, ondas cálidas,
extinciones de especies y más. Los temas
“blandos” del medio ambiente y el clima se
convertirán en los temas duros y estratégicos
del siglo XXI. Sin embargo, nuestros gobiernos
y nuestra política mundial apenas reconocen
esta verdad fundamental. A las personas que
hablan del hambre y las crisis ambientales se
les considera “moralistas” estúpidos
frente a los “realistas” prácticos que se
ocupan de la guerra y la paz. Eso es una
tontería. Los llamados realistas simplemente
no entienden las fuentes de las tensiones y
presiones que están conduciendo a un número
creciente de crisis en todo el mundo. Todos
nuestros gobiernos deberían establecer
ministerios de desarrollo sostenible dedicados
de tiempo completo a manejar los vínculos
entre el cambio ambiental y el bienestar
humano. Los ministerios de agricultura por sí
solos no podrán lidiar con las carencias de
agua a que se enfrentarán los agricultores.
Los ministerios de salud no podrán manejar el
aumento de las enfermedades contagiosas debido
al calentamiento global. Los ministerios de
medio ambiente no podrán enfrentarse a las
presiones sobre los océanos y los bosques o a
las consecuencias de fenómenos climatológicos
extremos como el huracán Katrina el año
pasado o el tifón Saomai este año –el peor
que ha afectado a China en muchas décadas. Un
nuevo y poderoso ministerio debería
encargarse de coordinar las respuestas al
cambio climático, las presiones sobre el agua
y otras crisis de los ecosistemas.
Por su parte Joseph Stiglitz señala,
que el
gobierno británico ha publicado el estudio más
completo de los costos y los riesgos económicos
del calentamiento del planeta y de las medidas
que podrían reducir las emisiones de gases
que provocan el efecto invernadero.
El informe, dirigido por sir Nicholas Stern de
la London School of Economics, enfatiza que ya no se trata de
si podemos hacer algo contra el calentamiento
del planeta, sino de si podemos darnos el lujo
de no hacer nada.
El informe propone un programa cuyo costo sería
equivalente a tan sólo el 1% del consumo
anual, pero evitaría al mundo unos costos de
riesgo cinco veces mayores. Los costos del
calentamiento del planeta en él expuestos son
mayores que en estudios anteriores, porque se
tienen en cuenta las pruebas en aumento de que
el proceso de calentamiento del planeta es
sumamente complejo y no lineal, con la no
desdeñable posibilidad de que avance mucho más
rápidamente y su amplitud sea mucho mayor de
lo que se había pensado antes. De hecho,
puede que ese estudio subestime los costos:
por ejemplo, el cambio climático puede
propiciar una variabilidad mayor del tiempo
atmosférico, una posible desaparición o un
importante cambio de dirección de la
corriente del Golfo y un aumento de las
enfermedades.
El informe Stern agrega además que, los pobres son,
como de costumbre, los más vulnerables. Una
tercera parte de Bangladesh quedará sumergida
al final de este siglo. Las Maldivas y un gran
número de Estados insulares del Pacífico
desaparecerán: nuestra Atlántida del siglo
XXI. Para un economista, el problema resulta
evidente: los contaminadores no están pagando
el costo completo del daño que causan. Los países
avanzados podrían no querer causar daño
alguno a Bangladesh y las islas que
desaparecerán, pero ninguna guerra podría
ser más devastadora.
Se podría abordar este problema a escala mundial con
un impuesto acordado globalmente, lo que no
significa un aumento en la fiscalidad total,
sino simplemente una sustitución en cada uno
de los países de los impuestos actuales por
un impuesto a la contaminación (por dióxido
de carbono). Tiene mucho más sentido gravar
lo dañino, como la contaminación, que lo
positivo, como el ahorro y el trabajo.
Definitivamente, la evidencia económica presentada por Nicholas
Stern en su informe debería haber acelerado
la toma de medidas drásticas, incluso antes
de haber terminado su lectura. Parece que ha
demostrado lo que muchos ya sospechábamos:
que nos costará menos prevenir que el cambio
climático se escape de nuestro control, que
intentar vivir con él, tal como lo destaca George
Monbiot.
Monbiot cita, que
si queremos tener una posibilidad alta de prevenir que la temperatura
global aumente mas de 2º C sobre los niveles
preindustriales, para el año 2030 necesitamos
una reducción del 90% en emisiones de gases
productores del efecto invernadero en las
naciones ricas. La mayor parte de esta reducción
debe producirse al principio de este periodo.
Para ver por que, imaginemos dos gráficos,
con el tiempo en el eje horizontal y el índice
de las emisiones trazada verticalmente; en un
gráfico la línea cae como un salto de esquí:
una gota escarpada seguida por una cola
estrecha. En el otro cae como la trayectoria
de una bala. El área debajo de cada línea
representa el volumen total de gases de efecto
invernadero correspondiente a cada periodo.
Ambas caen en el mismo punto en la misma
fecha, pero se han producido mucho más gases
en el segundo caso, lo que aumenta la
probabilidad de que los efectos del cambio
climático queden fuera de control.
Lo cierto se dice, que el Gobierno debe ir más
lejos, y mucho más rápido, en su respuesta a
la cuestión moral del siglo XXI.
Se nos insiste en
resaltar que sólo tenemos un planeta y
debemos conservarlo como un tesoro. El
calentamiento del planeta es un riesgo que no
podemos permitirnos el lujo de seguir
desconociendo.
Por Ing. Carlos Mora Vanegas
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